9/7/13

Antes de que nazcan las flores


Todo empezó aquel día, sentada en una silla, en medio de una habitación que me ahogaba. Tenía que salir de allí, respirar aire fresco, ver el sol, los pájaros, el mundo..... la vida. La vida o lo poco que me quedaba de ella, ... Incluso me dio la fecha exacta... 03-03-06. 

Mi vida, es una buena vida. Tengo preocupaciones “COMO TODOS”, pero las alegrías las superan con creces.  
Tengo un padre al  que adoro y que junto con mi madre, me dieron  la mejor infancia. Me llevaron por el camino de la adolescencia aconsejándome y apoyándome en todo aunque estuviese equivocada y ayudándome a ver mis errores para aprender de ellos. Gracias a su gran amor, apoyo, sabiduría y constancia, soy hoy lo que soy, una mujer luchadora, trabajadora, segura de si misma, que sabe reconocer sus errores para aprender de ellos y con un corazón al que no le da miedo pedir perdón, pero que hace todo lo posible para no necesitarlo.    
   
Por otra parte esta mi carácter, el que yo misma he ido forjando con el paso de los años. Es un carácter medio fuerte, tan racional como emocional, esto es algo que me ha ocasionado algún disgustillo, pero que al mismo tiempo me ayuda a resolver situaciones embarazosas o problemas que se complican cuando solo es la mente o el corazón quien manda. Y aunque hay que reconocer que todo lo bueno tiene su lado malo y todo lo malo tiene su lado bueno, intento ver el lado positivo de todo.Mis padres me enseñaron que el amor a la vida es lo más importante, que si todo lo que haces lo haces con respeto y amor, tendrás la clave de la felicidad en tus manos. Ese es el mejor consejo que puedo dar. 

Amigos tengo muchos........, pero a los verdaderos los cuento con los dedos de una mano. No llevan mi sangre pero son mi familia. Andrea, Paula y yo somos amigas desde el colegio, a Diego le conocimos en el instituto cuando intentó ligar con las tres. No lo consiguió, pero a cambio tiene tres amigas incondicionales que lo quieren con locura. 
En nuestra etapa universitaria Diego estaba muy pesado con el culto al cuerpo, no quería que se nos cayese el culo y no dejaba de darnos la lata. Para no escucharlo más, nos apuntamos al gimnasio de su amigo  y allí conocimos a  Roberto, era su amigo y nuestro monitor de aeróbic. Andrea y Roberto se enamoraron en esas clases de martirio y desde entonces nosotras tenemos el culito prieto y ellos están juntos y felices. Y por último Marco, mi osito de peluche, al que conocí hace dos años que es poco tiempo pero muy intenso y con el que tengo una gran complicidad.
Somos pocos pero buenos, nos conocemos muy bien y entre nosotros no hay cortinas de humo. Se suele decir que los amigos son los que están para lo bueno y lo malo, pero sinceramente, el amor de la amistad se demuestra en esos malos momentos en los que necesitas esa mano amiga y cada uno de nosotros así lo ha demostrado. Estoy muy orgullosa de nuestra amistad y tengo la certeza, por todo lo pasado, que será así toda la vida.

Trabajo en una inmobiliaria con un ambiente muy familiar, con un buen jefe, EL GRAN JEFE como le llamo cariñosamente y Gonzalo un gran compañero. Y aunque últimamente las ventas están un poco flojas y no gano mucho dinero, el trabajo me llena lo suficiente como para sentirme bien, muy bien.

Tengo un pequeño pero acogedor ático con buenas vistas al retiro, que conseguí a un buen precio gracias a los buenos contactos de mi jefe. Consta de un pequeño recibidor, a la derecha de este, la cocina muy bien aprovechada y de frente un arco mudéjar por el cual accedes al salón, que es grande y tiene dos ambientes, la parte de comedor y bajando un pequeño escalón, mi sala de descanso que da a una enorme y maravillosa terraza. Tengo dos habitaciones y un baño. Es muy coqueto y con mucha luz, que para mí es algo muy importante en un piso.
Tengo a mi perrita, mi pequeña Paka que me recibe todas las tardes con sus saltitos y sus mimitos. Y por último está Adrián, mi amor, un hombre maravilloso que conocí hace casi tres años cuando entró en la inmobiliaria para comprarse un apartamento. Era tímido y un poco callado, pero con una gran sonrisa que me enterneció. En el mismo instante en que lo vi me enamoré de él, supe en ese momento que era el hombre de mi vida y el tiempo me lo confirmó. Adrián consigue que cada día sea especial, no sabes con que te va a sorprender, puede ser con una cena romántica en París o con una acampada en un bosque encantado. Su carácter reservado hace que se guarde para sí sus preocupaciones y sus emociones, puede ser un poco complicado a veces, aunque conmigo es bastante expresivo y siempre me da lo que necesito en cada momento. Creo que hacemos buena pareja y que cada uno le da al otro lo que le complementa.
Soy feliz, qué más le puedo pedir a la vida. Lo único que me entristece es la falta de mi madre y el estado anímico de mi padre desde que ella murió. Hace un año le diagnosticaron un cáncer de pulmón y fue fulminante, murió dos meses después. La echo tanto de menos....

CAPITULO 1,  18-01-06
Aquella mañana ya empezó mal, tenía una reunión muy importante con un cliente. Me levanté temprano para llegar pronto a la oficina y preparar los papeles de la venta antes de la reunión. Pero por culpa de un conductor que no supo distinguir un stop de un ceda el paso y chocó contra mi coche, se fueron mis planes al traste. Como en esos días que empiezan mal, todo sale mal, el hombre no tenía seguro y todo se complicó. Llegué dos horas tarde al trabajo y gracias a mi jefe que empezó la reunión sin mí, conseguí por fin hacer esa venta tan importante para la empresa. Gracias a esa comisión tan sustanciosa lograríamos salir de ese pequeño bache por el que estábamos pasando, llevábamos dos meses sin vender nada y pasadas las navidades había que ponerse las pilas para solucionar el problema.
Parecía que el mal rollo de la mañana había pasado y con la satisfacción de esa venta nos fuimos Rodrigo (el verdadero nombre de mi jefe), Gonzalo y yo, a comer para celebrarlo. Habían abierto un restaurante nuevo en la zona, BABBA se llama, no sabíamos que tipo de comida hacían y decidimos probar suerte, que más daba, estábamos de celebración y muy contentos.
La puerta de entrada era grande, de madera labrada, parecía antigua, tenía una pequeña placa de cobre que decía: GOLPEA TRES VECES Y ESPERA. Cuando la puerta se abrió, apareció una mujer vestida de cíngara. Con una indicación de su mano entramos y nos dirigimos a la mesa. El lugar era agradable y con un toque de misterio, la sala estaba iluminada con velas de todos los tamaños y  colores, excepto negras, y en medio de la sala sobre una base de plata había una gran bola de cristal con pequeños destellos brillantes en su interior.  Los camareros parecían auténticos cíngaros, como los que veía en las películas cuando era pequeña. Al fondo de la sala había una puerta de madera con la palabra BABBA tallada y con una placa de cobre que te invitaba a conocer tu futuro.
Me encantó, era algo místico y muy original. La mesa parecía estar preparada para nosotros, en cada plato había un sobre dorado, nos dijeron que BABBA (nombre de la vidente) los había dejado para nosotros. La carta parecía un pergamino, creo que estaba hecha de papel o cartón prensado reciclado. Tenía tres menús, Hechizo de amor, Fiesta de la primavera y Baile de la luna. Yo me decidí por el Baile de la luna.
Mientras esperábamos el primer plato hicimos el brindis tan esperado por los tres. “QUE ESTE AÑO TERMINE TAN BIEN COMO HA EMPEZADO Y QUE ENCONTREMOS MÁS SEÑORES BELTRÁN MÁS A MENUDO“.
Estábamos muy felices y aliviados por esa cantidad de dinero que iba a ingresar en la empresa. Gonzalo estaba impaciente por abrir los sobres y así lo hicimos, ellos fueron los primeros. Empezaron a bromear sobre lo que les decía, Gonzalo iba a cumplir un sueño (¡claro, que tenía tantos!) y mi jefe perdería dinero, algo que no era nuevo porque es un hombre muy bueno. Recuerdo que en una ocasión vino a la inmobiliaria una pareja encantadora de esas que te llegan dentro, tenían un niño y un bebé en camino, por culpa de un vecino pirómano habían perdido su casa y todas sus pertenencias en el incendio y “gracias que pudieron salvar la vida”. Ellos pensaron que el seguro de hogar cubriría los gastos de la reconstrucción de la casa, pero no fue así, la casa estaba tan destrozada que no les merecía la pena arreglarla y con la indemnización que les dieron no podían comprar nada. Los dos trabajaban, pero no ganaban mucho dinero y eso les complicó el tema del banco. Con mucho esfuerzo, entre la indemnización del seguro, el banco y la familia, consiguieron reunir 230.000 € para el piso, los gastos y poder comprar algún mueble. Necesitaban comprarse un piso con dos habitaciones, algo sencillo, pero en Madrid algo sencillo sale caro.
Después de mucho buscar encontramos el piso perfecto, solo tenía un problema, que con la hipoteca y los gastos la suma ascendía a 221.000 € y sin poner nuestra comisión. Mi jefe no les dijo nada y no les cobró la comisión, prefirió tener la satisfacción de haber ayudado a una familia que había tenido mala suerte, porque como dice él “no sabes cuando vas a ser tú el necesitado“. Por eso me parece un buen hombre y no me sorprende lo escrito en su sobre.

Yo decidí abrir el mío: TIENES MAL KARMA

Llegaron los camareros. Mi menú era espectacular, de primero una ensalada con diminutos duendes, elfos, hadas, pequeños arbolitos y florecillas, todos hechos con los ingredientes de una ensalada. Estaban tallados en zanahorias, tomates, manzanas, cebollitas......, toda una obra de arte. De segundo un solomillo a la brasa, algo normal. ¡Pero el postre!......, el postre es algo que todavía no me explico. No sé como lo hicieron, pero me trajeron un plato con chocolate negro fundido, lleno de estrellitas brillantes y una bola helada de nata que parecía la luna de verdad. Pero lo sorprendente era que la luna giraba sobre su propio eje. Me quedé loca.

Durante toda la comida no pude dejar de mirar mi sobre, no sé porqué, yo no creía mucho en esas cosas, pero con lo de la luna me picó el gusanillo y si lo que pretendía era lanzarme el anzuelo para que fuese a verla, lo consiguió. Entre risas y comentarios de mis acompañantes, abrí la puerta y pasé.
La habitación era pequeña, olía a hierbabuena. La iluminaba una enorme vela de color púrpura, había un sillón de terciopelo granate en medio de la habitación y al fondo, sentada tras una mesa triangular con una bola de cristal, estaba... BABBA. Era una mujer misteriosa con los ojos oscuros y muy penetrantes, su cabello canoso era largo y rizado. Pese a que se notaba que era mayor tenía la piel muy cuidada, sus manos eran pequeñas con dedos finos y largos. Vestía una túnica negra con detalles plateados que resaltaba aún más la palidez de su piel, y llevaba un collar con una enorme piedra azul.
- Te esperaba. – Me dijo mientras con un gesto de su mano me invitaba a sentarme.
- No veo el pasado, tampoco el presente, solo el futuro. Si no crees, ¿Por qué has entrado?
- ¡Bueno! – Respondí – Me parece divertido.
- Las cartas no tienen nada de divertido. – Me dijo mientras colocaba las cartas sobre la mesa. Se quedó mirando las cartas durante unos minutos.
-Lo que es celebración y dicha, será desdicha. Algo por lo que has luchado y crees seguro, tendrá su fin.
Hizo un pequeño paréntesis y continuó. -Una persona muy unida a ti, te causará un dolor irreparable.
- ¿Irreparable, de qué tipo, no puede ser más precisa? – Pregunté.
- Será un dolor muy grande, algo que no te esperas y difícil de olvidar. Esta carta eres tú. Hay mucho amor a tu alrededor, pero algo lo amenaza.
- Y esas cuatro cartas que están ocultas, ¿qué dicen?
- Es el día que dejarás tu cuerpo. ¿Quieres que las levante?

Me quedé pensando un momento, qué podía perder, y ya que estaba allí completaría la sesión. Total yo estaba convencida que moriría de viejecita en una casita frente al mar.
- Antes de que nazcan las flores. El número 3 se repite en las cuatros cartas.
- ¿Y eso qué significa? - Serás tú quien debas interpretarlas.
Se levantó antes de que pudiera decir nada y desapareció detrás de una cortina.
Me quede allí sentada mirando las cuatro cartas, ¿Qué significaría?. Pensé en dividirlos,sumarlos, separarlos… y de repente me vino la fecha....03-03-06, mi cumpleaños.
No podía creerlo, me dije a mí misma que era una tontería, que yo no creía en esas cosas y que siempre me lo tomé todo a risa. Pero no sé, se me puso mal cuerpo, me temblaban las piernas, empecé a notar un ahogo y la necesidad de salir de allí corriendo. Cuando crucé la puerta, mis acompañantes estaban ansiosos por saber que me dijo BABBA. -“Nada importante” contesté. ¿Qué me pasaba?, no podía hablar. Mi garganta se secó y debí salir de aquella habitación blanca como una pared porque enseguida se levantaron para acompañarme a casa. Les agradecí el gesto, pero preferí ir caminando, necesitaba sentir el aire fresco en mi cara. Me disculpé y me fui.
Mientras caminaba no podía dejar de pensar en sus palabras, no podía ni debía creerlo. Quedaba poco más de un mes para mi cumpleaños. Cuando llegué a casa dejé las llaves sobre la mesita del recibidor. Levanté la mirada y vi mi imagen reflejada en el espejo. Frente a el me dije “No seas tonta, despierta, ¿A tu edad vas a dejarte engañar? ¡Vamos!”. Me di un baño relajante, después me tomé un té de vainilla mientras veía “Esta casa es una ruina”, una película bastante divertida. Cuando acabó, me acosté.
... Es una tontería, me dije, mañana será otro día...

Continuará...
Xena

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